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viernes, 5 de septiembre de 2014

5 DE SEPTIEMBRE: DÍA DEL LUNFARDO

Amainaron guapos junto a tus ochavas 
cuando un cajetilla los calzó de cross, 
y te dieron lustre las patotas bravas, 
allá por el año novecientos dos. 

CORRIENTES Y ESMERALDA - Celedonio Flores, 1922


La palabra “lunfardo” tendría su origen en el gentilicio “lombardo”, término que llegó a ser sinónimo de ladrón porque los lombardos fueron, en el siglo XVIII, usureros y prestamistas, actividades por entonces impopulares. En esta línea, José S Álvarez “Fray Mocho”, en sus “Memorias de un vigilante”, menciona el “Mundo Lunfardo”, para citar un catálogo de actitudes delictivas de su tiempo.

El origen del lunfardo muchos lo relacionan con las zonas marginales de la sociedad de fines del siglo XIX, específicamente en los sectores del hampa porteño. No es casual, entonces, que los primeros estudiosos de la jerga fueran funcionarios policiales (como Dellepiane o Fray Mocho) y tampoco que se la haya definido como una “lengua de los delincuentes”.

* La Academia Porteña del Lunfardo es una institución privada sin fines de lucro (ONG), cuyo objetivo primordial es la investigación lingüística, y en particular el estudio de la evolución del habla coloquial de ciudades portuarias argentinas. Fue fundada el 21 de diciembre de 1962 por iniciativa de José Gobello, Nicolás Olivari y Amaro Villanueva. Fue Gobello el que convocó a un grupo de escritores y periodistas para considerar la creación de un instituto destinado al estudio del habla popular. Estados Unidos 1379

Breve glosario en lunfardo*
·         Abotonarse: Casarse.
·         Alacranear: Chismosear.
·         Amurado: Abandonado.
·         Bacanazo: Refinado.
·         Balurdo: Mentira, embrollo, engañar
·         Batifondo: Desorden, lío.
·         Bondi: Ómnibus
·         De queruza: Alerta, atención.
·         Debute: Excelente.
·         Facha: Rostro, cara.
·         Fifí: Galante
·         Mangos: Pesos
·         Pilchas: Ropa
·         Yeca: Experiencia.
Texto nota: EF/web GCBA.

miércoles, 6 de agosto de 2014

LA HISTORIA DEL POLO: JUEGO DE REYES

Los orígenes de la práctica del polo se remontarían a Persia alrededor del siglo VI a.C. donde las unidades de caballería entrenaban buenos jinetes jugando este deporte. El polo es el más antiguo deporte en equipo de la historia. Considerado como el más noble de los pasatiempos para los reyes y emperadores se dio a conocer a través de las tierras como "el juego de los reyes"  y se mantuvo durante más de 20 siglos como uno de los pasatiempos favoritos de los gobernantes de Asia.

El polo llegó a Occidente a través de Manipur, un Estado en el nordeste de la India. De acuerdo a registros históricos, un representante del gobierno británico que se estableció en Manipur en el Siglo XIX escribió una reseña del deporte, lo cual contribuyó a su difusión. De esta manera, el polo se introdujo en Inglaterra en 1869 y se importó a los Estados Unidos en 1876.

Es así que este deporte arribó a Argentina de la mano de los ingleses que se instalaron en la provincia de Santa Fe. Lo que sorprendía a los ingleses era el descomunal dominio del caballo que tenían los criollos en nuestro país. Al polo de los ingleses, estos paisanos le aplicaron las reglas del juego del pato, con la ventaja de manejar el caballo con una sola mano. Esa era la pasión del gaucho, del hombre de campo, jinetes inigualables, para quienes el caballo no tenía ningún secreto.
En nuestro país, según los registros, el primer partido oficial de Polo se jugó en la estancia Negrete de David Shennan, en Ranchos, provincia de Buenos Aires, el 30 de agosto de 1857, donde se enfrentaron los equipos de Campo y Ciudad.


Argentina se caracterizó desde el comienzo por una apasionada práctica de Polo, por tener una raza de caballos especial para este deporte, y actualmente también porque los únicos polistas con 10 goles de handicap en el mundo son argentinos.

domingo, 18 de agosto de 2013

LA PATRONA NACIONAL DEL TURISMO - ENCUENTRO NACIONAL

El 20 de marzo de 1974, bajo la Presidencia del Gral. Juan Domingo Perón se emitió el Decreto Nº 856 / 74, donde se plasmó la declaración de la Patrona Nacional del Turismo a la Inmaculada Virgen del Valle de Catamarca. Esto tiene que ver con el anhelo expresado por el Poder Ejecutivo de la Provincia de Catamarca, interpretando con ello el fervor religioso de su pueblo hacia la Inmaculada y venerada Virgen del Valle. Además, tal como lo manifiesta el decreto, "Que el Gobierno Nacional, haciéndose intérprete del sentimiento popular estima necesario, adecuado y justo refirmar la adhesión a la Inmaculada Virgen del Valle y asimismo destacar la importancia y trascendencia que esa vocación espiritual volcó en el desarrollo del turismo interno e internacional".

Asimismo, y casi próximo al mes de la celebración del Día Internacional del Turismo, se desarrollará de
l 22 al 24 de agosto, en la ciudad de San Fernando de Catamarca el 6° Encuentro Argentino de Turismo Religioso.
Bajo el lema "La patrona del Turismo recibe al país", se abordarán entre otros temas, las nuevas tendencias de productos y comercialización en turismo y el impacto socioeconómico del llamado Turismo  de la Fe.
Además se debatirá sobre el fenómeno de las manifestaciones religiosas de los pueblos originarios y la arquitectura religiosa como factor de atracción para el visitante.
Informes: 4791-9927 turismoreligioso@hotmail.com.ar

jueves, 14 de febrero de 2013

PATRIMONIO DE LA CIUDAD: LOS DOS EDIFICIOS DE LA ESTACIÓN DE ONCE

La arquitectura de las estaciones terminales de trenes de Buenos Aires es verdaderamente deslumbrante.
En 1896 se inauguró sobre Bartolomé Mitre y la avenida Pueyrredón un pequeño edificio, compacto, con frentes simétricos, con un patio central coronado por una claraboya de vidrio a cuatro aguas. Lo proyectó un arquitecto holandés, Juan J. Doyer, y su destino fue el Edificio de Pasajeros.
Pocos años más tarde (1899) se lo replicó volumétrica y estilísticamente en la otra esquina de Pueyrredón, para que funcionara allí la Bolsa de Cereales. Aún puede verse sobre su fachada el busto de Mercurio, alusivo a la actividad original del inmueble.
Pero lo más curioso es que en el año 1907, para ampliar nuestra conocida Terminal Once de Septiembre, el mismo Doyer decidió unir los dos edificios existentes, el de Pasajeros y la Bolsa de Cereales, con un volumen más alto. El esquema compositivo utilizado por el arquitecto holandés reprodujo el esquema del Edificio de Pasajeros original: dos cuerpos iguales a los costados y en el eje de simetría otro más alto e importante, una estrategia similar a la que utilizó en 1898 Francesco Tamburini, cuando por pedido de Julio A. Roca unió a través de una gran arcada dos edificios para darle forma a la actual Casa Rosada.

Colección Patrimonio Argentino – ARQ. CLARIN

jueves, 17 de enero de 2013

EL ADIÓS A LA BRUGEOISE: HOMENAJE A OTRA PARTE DE LA HISTORIA DEL SUBTE “A”, EL TALLER POLVORÍN

Debe su nombre al polvorín militar que se hallaba en el Parque Chacabuco.
Está ubicado en Emilio Mitre y Avenida Directorio (Caballito), y es el más antiguo del Subte porteño. Es el hogar de los trenes belgas de la línea “A”. Allí también se encuentra la flota de la Asociación de Amigos de Tranvías (AAT).
Construido en 1914 por la Compañía de Tranvías Anglo-Argentina (CTAA) para reparar y alojar a los coches de su "tranvía subterráneo" (actual línea A), el taller es uno de los mejor equipados de la red. 

Por sus instalaciones pasan casi todos los coches del subte, que son remolcados hasta allí por los legendarios trenes de madera La Brugeoise, et Nicaise et Delcuve, únicos capaces de operar tanto con tensión tranviaria (550 VCC) como con tensión del túnel (1100 VCC en el caso de la A).
En sus primeros tiempos, sirvió también de estación de tranvías: al estar emplazado en el corazón geográfico de la ciudad, la CTAA (Compañía de Tranvías Anglo Argentina) lo usaba como punto de partida y llegada de numerosas líneas que surcaban la ciudad a principios de siglo.  Vale recordar que la CTAA era dueña del 80 % de la red tranviaria capitalina, por lo que su utilización era intensa.  Sin embargo, sus huéspedes principales eran los coches del subterráneo.  Fabricados en la ciudad belga de Brujas entre 1911 y 1921, los trenes que desde hace 95 años surcan los rieles de la línea A fueron reparados, lavados y modificados en Polvorín por el excelente personal técnico que lo caracterizó a lo largo de su historia.  Hoy, fabrican artesanalmente los repuestos y detalles de la decoración interior que deban reemplazarse. 

En diciembre de 1962, los servicios tranviarios cesaron en la República Argentina.  Polvorín pasó a ser entonces un taller exclusivamente para los subterráneos de Buenos Aires, hasta que en 1980 la AAT puso en marcha su "Tramway Histórico".  Aprovechando las vías usadas para comunicar sus instalaciones con la estación Primera Junta, los Amigos del Tranvía ofrecen los fines de semana y los feriados un recorrido gratuito en los coches que han restaurado con esmero. 

Futuro de Polvorín

El contrato de concesión, que otorgó a Metrovías la explotación del Subte a partir de enero de 1994, estipulaba que la empresa debía construir el Taller Central "Mariano Acosta" en el predio ubicado en Autopista Dellepiane y Lacarra.  Este taller estaría al aire libre, pero conectado a la red por un túnel hasta la estación Plaza de los Virreyes de la línea E.  Metrovías comenzó su construcción a fines de los '90, pero un derrumbe y problemas en los edificios de las zonas que atravesaba obligaron a suspender los trabajos por diez años.  En el marco de la Emergencia Ferroviaria dictada en enero de 2002, el Estado nacional se hizo cargo de esta obra, que fue finalizada hace dos años pero aún no cuenta con vias, señales ni equipamiento eléctrico.  Mientras tanto, los terrenos de Lacarra sirven de depósito para los coches del subterráneo retirados de servicio.
En junio de 2008, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó la Ley 2.796 disponiendo la Protección Patrimonial para el Taller Polvorín.  La iniciativa, presentada por el fallecido legislador Norberto La Porta, protege también a las vías e instalaciones tranviarias que unen el taller con la estación Primera Junta de la línea A, al igual que aquellas que forman el circuito del Tramway Histórico de la Asociación de Amigos del Tranvía (AAT).

jueves, 3 de enero de 2013

HISTORIAS DE LA CIUDAD: LAS ESQUINAS SIN OCHAVA

El 14 de diciembre de 1821, Bernardino Rivadavia, Ministro del gobernador Martín Rodríguez, decretó que las construcciones porteñas debían ceder un triángulo de su terreno para mejorar la visibilidad en los cruces de calles. Es decir, tuvieron que construir una ochava que los españoles llamaban chaflán y que para entonces era una moda bien europea.
En Buenos Aires, hay más de 20 esquinas sin ochava que resisten la modernización rivadaviana.
Aristas como la de los Altos de Elorriaga, en Alsina y Defensa, o la de Chacabuco e Hipólito Yrigoyen, también la esquina de “Independencia” y Salta que no tiene ochava, ni la de Salta y Estados Unidos. Estas dos últimas son de la Casa de Ejercicios Espirituales desde 1795. Otra esquina, la de El Viejo Almacén, en Independencia y Balcarce, tampoco está ochavada, todas son símbolos de una batalla perdida contra el progreso hace casi 200 años.
Rivadavia, que en ese momento era ministro del gobernador Martín Rodríguez, sabía que los chanfles podían evitar choques, pero lo que realmente le preocupaba eran “los atracos frecuentes en las esquinas sin ochavas, en las que el asaltante aparece de sorpresa”.

miércoles, 3 de octubre de 2012

CALLES EMPEDRADAS DE BUENOS AIRES

Alrededor del 15 % de las 26 mil cuadras que tiene la Ciudad de Buenos Aires están empedradas.Los adoquines y cordones de las calles de Buenos Aires, son parte de nuestra historia, son parte de un legado cultural.
El empedrado de las calles de Buenos Aires se inició con el Virrey Vértiz en 1783. Se traía la piedra de Colonia de Sacramento y de la isla Martín García. El trabajo era costeado por los vecinos, que además pagaban medio real por vara de piedra para socorro de los presos que eran los que lo realizaban. Y para ayuda de la obra del empedrado se concedió el beneficio de dos corridas de toros.
Los adoquines de granito, o basalto, según el estudio del ingeniero inglés Bateman, eran cubos de 4 pulgadas y los cordones de 12 pulgadas de ancho por 8 de espesor.
La gran demanda de los mismos se produjo a fines del siglo XIX y principios del XX, y la mayor producción provenía de las canteras de Tandil, como también de Córdoba y San Luís. Concluyó cuando los indestructibles adoquines fueron reemplazados por el hormigón armado y el concreto asfáltico.
Resguardar las calles adoquinadas cuesta casi el cuádruple que conservar una calle asfaltada. Si se rompen, hay que poner piedra por piedra de forma manual y hay muy poca gente que tiene la capacidad de hacer esa tarea. Para cubrir 1 m2 se necesitan treinta adoquines grandes, que se ponen en línea, o bien cien adoquines chicos, que se colocan en forma de abanico.
Previamente a la colocación de los adoquines se debe hacer una base de hormigón. Sobre ésta se pone una capa de arena y arriba se encastran las piedras. La ventaja que tiene el empedrado es que ayuda el drenaje del agua. Lo malo, es que representa una superficie irregular, y ésta puede perjudicar a los automóviles.

lunes, 24 de septiembre de 2012

BICENTENARIO DE LA BATALLA DE TUCUMÁN

Fue librada el 24 y 25 de septiembre de 1812 en las inmediaciones de la ciudad de San Miguel de Tucumán, durante el curso de la Guerra de Independencia de la Argentina. El Ejército del Norte, al mando del general Manuel Belgrano a quien secundara el coronel Eustoquio Díaz Vélez en su carácter de mayor general, derrotó a las tropas realistas del brigadier Juan Pío Tristán, que lo doblaban en número, deteniendo el avance realista sobre el noroeste argentino. Junto con la batalla de Salta, que tuvo lugar el 20 de febrero de 1813, el triunfo de Tucumán permitió a los rioplatenses o argentinos confirmar los límites de la región bajo su control.
La Batalla de Tucumán fue la victoria más importante obtenida por los ejércitos patriotas en la Guerra de la Independencia Argentina.
"Aunque el triunfo de Tucumán ... fue el resultado de un cúmulo de circunstancias imprevistas", le correspondió a Belgrano "la gloria de haber ganado una batalla contra toda probabilidad y contra la voluntad del gobierno mismo" y a Díaz Vélez, con su prevenido accionar, decidir "la victoria de las armas patriotas ese día".

jueves, 16 de agosto de 2012

162° ANIVERSARIO DEL FALLECIMIENTO DEL GENERAL SAN MARTÍN

“Los hombres de acción o de pensamiento que, como San Martín, realizan grandes cosas son almas apasionadas que elevan sus pasiones a la potencia del genio y las convierten en fuerzas para obrar sobre los acontecimientos, dirigirlos o servirlos…
San Martín concibió grandes planes políticos y militares, que al principio parecieron una locura y luego se convirtieron en conciencia que él convirtió en hecho. Tuvo la primera intuición del camino de la victoria continental, no para satisfacer designios personales, sino para multiplicar la fuerza humana con el menor esfuerzo posible…
El carácter de San Martín es uno de aquellos que se imponen a la historia. Su acción se prolonga en el tiempo y su influencia se transmite a su posteridad como hombre de acción consciente…  Fiel a la máxima que regló su vida: “Fue lo que debía ser” y antes que ser lo que no debía, prefirió “no ser nada”. Por eso vivirá en la inmortalidad”.

Fragmentos del libro: “Historia de San Martín y de la emancipación Sudamericana”, de Bartolomé Mitre; en Diario La Nación, en el Centenario de la muerte del General San Martín, domingo 13 de agosto de 1950.

Actividades el 17 de agosto:

 - Actos de homenaje al General San Martín en la Catedral Metropolitana (horario a confirmar)
 - Actos de homenaje al General San Martín en Plaza San Martín. 14:30 hs.

jueves, 26 de julio de 2012

PERSONAJES: DON NONINO EN LOS COMIENZOS DEL PEQUEÑO ASTOR

Heinrich Band, alemán, nacido en 1821, creó un instrumento portátil inspirado en la concertina, con la intención de proveer de música a las pequeñas iglesias que no podían comprar ni mantener órganos o siquiera armonios. Jamás imaginó que su invento, al que con obviedad bautizó "Bandoneón", sería con el tiempo el símbolo máximo del tango. El bandoneón llegó a América del Sud a principios del siglo XX, portado por humildes expatriados europeos, y fue rápidamente adoptado por los prostibularios tangueros rioplatenses.
Un niño nacido en 1921 en Mar del Plata se alucinó con ese raro instrumento en Nueva York, donde su padre, Nonino, y su familia se habían radicado.
En el suburbio neoyorquino de Brooklyn, cerca de Little Italy y de Hoboken, Astor Pantaleón Piazzolla convivía con todos los credos y razas inmigrantes.
Cuando Nonino, ante la manifiesta capacidad de su hijo de diez años, le compró un bandoneón casi nuevo, estaba dando comienzo, sin saberlo, a una renovación tanguística fundamental.
Cerca de su casa, desde una pequeña sinagoga, requerían al pibe Piazzolla para que acompañara al celebrante, cuando había un casamiento. Al finalizar la ceremonia, Astor tocaba solito con su bandoneón los ritmos tradicionales que había aprendido.
El ritmo vivaz y la síncopa de esas “tijeras” fueron quedando indelebles en su memoria. Esa misma memoria gracias a la cual, además de su español nativo, hablaba correctamente inglés, italiano y, por supuesto, un poco del ídish de sus vecinos (dialecto que hablaban los judíos de Europa del este) y del francés créole de los negros jazzeros venidos de New Orleans.
En 1934 el padre de Astor se enteró de que estaba en New York su admirado Carlos Gardel. Talló en madera una pequeña estatuilla y se la envió con su hijo.
El cantante, agradecido, ofreció al joven Piazzolla actuar en la película que estaba filmando, "El día que me quieras": le dieron un pequeño papel de canillita.
Gardel, impresionado por la desenvoltura del jovencito, unida a su habilidad musical y su dominio de varios idiomas, le ofreció un contrato para que lo acompañara en la continuación de su gira por América.
Don Nonino se opuso y, cosas del destino insondable, salvó así a su hijo del desastre aéreo de Medellín donde perdió la vida todo el grupo de artistas.

* Recordamos que el pasado 11 de julio fue el Día Nacional del bandoneón en homenaje al natalicio de Aníbal Troilo.

 
 

sábado, 9 de junio de 2012

HISTORIAS DE UNA INFUSIÓN ENRAIZADA EN LA CULTURA ARGENTINA

Cuando llegaron los españoles al Nuevo Mundo, pronto descubrieron el mate de los guaraníes. Diferentes fuentes citan varios conquistadores que supuestamente “descubrieron” el mate, pero lo más común es atribuirlo a Hernando Arias de Saavedra, que en el año 1544 observó a los guaraníes usando la yerba mate.
Luego, los jesuitas tuvieron un papel decisivo en el aumento del mate, porque empezaron el cultivo organizado de la yerba mate: “introdujeron el cultivo en algunas de sus “reducciones” o “misiones” en el nordeste de la Argentina y el Paraguay. Con todo esto, el consumo se extendió más.
Ya en 1810,  en las clases altas de la colonia, el mate tenía un papel interesante en el cortejo formal entre amantes, porque servía como un lenguaje oculto entre ellos.
Se cree que este lenguaje funcionaba de la siguiente manera: el hombre tradicionalmente venía a cortejar a la dama en su casa (la casa de sus padres), pero ellos nunca podían hablar solos. La novia le servía mate, y entonces se desarrolló este lenguaje, para comunicarse a través del mate.
Por ejemplo: Mate dulce: Amistad - Mate muy dulce: Habla con mis padres (sobre el casamiento) - Mate muy caliente: Yo también estoy ardiendo de amor por ti - Mate con té: indiferencia - Mate hirviendo: odio. Obviamente ya no se usa este “lenguaje del mate”, pero sin dudas, es un fenómeno muy interesante en nuestra historia.
Existen algunas supersticiones asociadas al uso de la yerba mate, y en general tienen que ver con la posibilidad de que el mate, al ser compartido, pudiera ser vehículo de envenenamientos o brujerías. Una de estas supersticiones fue diseminada por los jesuitas, en la época en que buscaban erradicar el uso de la yerba mate. Esparcieron el rumor de que los guaraníes introducían en la yerba mate sustancias extrañas, venenos o hierbas que podían provocar males (diarreas), entre ellos el temido “mal de ansias”, o incluso provocar la muerte.
Con el tráfico de los esclavos traídos del África, los daños temidos se desplazaron del cuerpo al espíritu: el mate se presentaba como un medio ideal para las brujerías y los maleficios. La única forma de evitarlos, suspender el uso del mate no parecía ser una posibilidad, era a través de una contra-brujería que consistía en escupir los primeros tragos por encima de los hombros. Hoy se sigue escupiendo el primer mate cebado (mate zonzo).
Un ejemplo claro de esto, era el significado, por completo diferente, que se atribuía al ofrecimiento de un mate amargo: para el gaucho ser invitado con un mate amargo, era siempre una cortesía y una muestra de hospitalidad. Pero en los salones, donde la norma era beberlo dulce, que el mate ofrecido fuera amargo era una clara señal, de que el visitante no era bienvenido, o de que había llegado demasiado tarde.
A principios de siglo XIX se servía el mate en ayunas, casi siempre en la cama en las clases de elite, donde la esclava o negrito que lo servía, caminaba como correo, de la cocina a la sala o dormitorio y nuevamente de allí a la cocina. En la campaña el bajo pueblo se levantaba al amanecer y lo primero que se hacía era avivar el rescoldo del fuego y poner la pava para tomar unos “mates cimarrones” (amargos), antes de salir a trabajar al campo.
Existe una curiosa y divertida leyenda, que se ha trasmitido como una tradición oral, sobre el refrán “como el mate de las Morales”. A principios de la Confederación Argentina, la juventud ilustrada de Buenos Aires divulgó en su emigración, por todos los ámbitos de América, este refrán esencialmente porteño.
Cuentan que por 1836, vivían a la altura de las chacras de Escalada y Sáenz Valiente, (en el camino que conduce a San Isidro) la viuda de Don Morales y sus tres hermosas hijas casaderas. La pobreza del rancho donde vivían y la escasez de los tiempos que corrían, impulsaban a las tres muchachas a la necesidad de conchabarse con algún vecino rico, para poder afrontar los gastos del mate y de un cigarro (que en esos tiempos acostumbraban las campesinas o puebleras).
A una distancia de 25 varas del rancho (casi 21 metros), se alzaba un frondoso ombú (que parecía colocado allí oportunamente) tan cerca del camino real por donde transitaban numerosos viajeros, que diariamente cruzaban a caballo, hacia los pueblitos de la costa.
Era moda en ese entonces ir de cabalgata y paseo a San Fernando y San Isidro, puesto que la juventud porteña, como Cané, Fidel López, Alberdi, Gutiérrez, Tejedor y tantos otros, no podían reunirse en Buenos Aires, aprovechaban los paseos para reunirse solitariamente en el campo, para hablar de Rosas y la mazorca y divertirse sanamente. Ellos cuentan que, detenida la cabalgata bajo la sombra fresca del gigante ombú, se veía salir del ranchito a la viuda de Morales o a alguna de sus lindas hijas, acercárseles con gesto bondadoso saludar y ofrecer un rico matecito que ellas mismas les traerían y servirían con gusto. Ante tan incitante invitación, por supuesto nadie se negaba, pero el gustoso mate nunca llegaba, después de una larga espera, y ya refrescados los caballos, continuaban la cabalgata, con la ilusión del prometido mate de las Morales. Ninguno de aquellos jóvenes que a diario se detenían al pie del ombú, llegó a recibir el ansiado mate y como fueron muchos los chasqueados, el asunto de “el mate de las Morales” llegó a convertirse en refrán o frase picaresca, que se aplicaba a las promesas no cumplidas y a las cosas que no llegan, ni temprano ni tarde.

La infusión es la bebida más tomada del país y está presente en el 92% de los hogares, sin distinción de clases sociales ni edades. El Senado de la Nación aprobó el proyecto presentado por le senador misionero Eduardo Torres que establece la declaración del mate, como Bebida Nacional y parte de la historia y cultura de los argentinos.

Fuente: http://www.barriada.com.ar/

miércoles, 30 de mayo de 2012

LA MUJER QUE COSIÓ LA PRIMERA BANDERA DE LA PATRIA

Maria Catalina Echeverría de Vidal. ¿Quién fue esta mujer, olvidada por la historia, que realizara tan emblemática tarea?...
No existían hasta el momento calles, plazas o monumentos en la ciudad de Rosario que la mencionaran.
Maria Catalina Echeverría de Vidal no sólo confeccionó la primera bandera argentina. Asistió también a la ceremonia de jura, a orillas del Paraná y frente a las baterías de artillería Independencia y Libertad. Para darle una dimensión a ese episodio el historiador Paulón explica que “no era común que asistieran mujeres a una ceremonia militar”.
Para ubicarnos en la historia, recordemos que a fines de 1811 las derrotas militares en el Alto Perú, el acecho del virrey de Elío en Montevideo y el dominio naval realista sobre nuestras costas, fue un momento crítico para la causa revolucionaria.
El primer triunvirato decide enviar a la “Villa del Rosario” al General Manuel Belgrano a bloquear el paso de los españoles a través del Río Paraná.
Manuel Belgrano, en una de sus cartas, manifiesta la necesidad de contar con símbolos que expresen la unión y compromiso del pueblo con la revolución, marcaba la necesidad de diferenciarse del enemigo, pues ambos bandos usaban los mismos colores (rojo y gualda), proponiendo al gobierno patrio la creación de la Escarapela  Nacional. Dijo: “para distinguirnos de ellos y de todas las naciones”.
El 18 de febrero de 1812 el triunvirato determina por decreto el uso de la escarapela azul-celeste y blanco (documento Nº 602 de Patrimonio e Instituto Histórico).
Belgrano llega desde Buenos Aires a Villa del Rosario y aunque no conoce a la gente de la zona, tiene un amigo,  Vicente Anastasio de Echeverría, hombre de activa participación política, (ambos fueron enviados  en misión diplomática al Paraguay y fue allí, que al pasar por Rosario se alojaron en la casa de su hermana Maria Catalina Echeverría de Vidal.)
Por este motivo al llegar a Villa del Rosario para hacerse cargo del ejército, Belgrano se hospeda en su  casa.
Desde esta residencia se podía observar muy bien las tareas de fortificación con  árboles de la costa,  que se estaban realizando en la barranca e isla fronteriza.
El General deseaba finalizar la obra de inauguración de las baterías de artillería “Libertad” e “Independencia”, con una ceremonia patriótica y jura de sus soldados y  le encarga a Maria Catalina la confección de una Bandera.
Tomando los materiales de la tienda de su padre adoptivo, (Pedro Tuella)  las diligentes manos de Maria Catalina y otra vecina, cosieron los paños y les pusieron hilos de oro dando nacimiento a la primera Bandera de la Patria de las Provincias Unidas del Río de la Plata. En solo cinco días, el sueño celeste y blanco de Manuel Belgrano, se hace realidad (se cree que la bandera que realizan, estaba compuesta por solo dos franjas, una blanca y otra azul-celeste, sin otro aditamento).
Esto escribió Manuel Belgrano…“siendo preciso enarbolar Bandera y no teniéndola, la mandé  hacer blanca y celeste conforme a los colores de la escarapela Nacional”…
El 27 de febrero de 1812  a las 18,30 horas, se enarbola un pabellón que representará a la revolución, frente a los soldados sus baterías de artillería y todo el vecindario enfervorizado de la Villa del Rosario.
El General Manuel Belgrano  dijo: “Soldados de la Patria, hemos tenido la gloria de vestir la escarapela nacional, que ha designado nuestro excelentísimo gobierno. Juremos vencer a los enemigos interiores y exteriores y la América del Sur será el templo de la Independencia y de la libertad. En fe de lo que así os juráis, decir conmigo ¡VIVA LA PATRIA!. Señor Capitán y tropa destinada por primera vez  a la batería Independencia id, posesionaos de ella, y cumplid el juramento que acabáis de hacer”.
En las barrancas del Rosario el  General Belgrano eligió a Cosme Maciel como vecino destacado, el honor de enarbolar la primera Bandera Argentina por primera vez, mientras se juraba vencer a los enemigos de la revolución.

Es importante destacar la participación de María Catalina Echevarria de Vidal en tan noble tarea, como la confección de nuestra bandera, símbolo de identidad de todos los argentinos y su participación como representante de las mujeres que se involucraron con la causa patriótica, en un contexto en el que se encontraba postergado su rol social.
Doscientos años después de aquella gesta, una placa colocada en el pasaje Juramento, a metros del Monumento Nacional a la Bandera, se convirtió en el primer recuerdo formal que se le tributa a Maria Catalina Echeverría de Vidal en su ciudad natal, Rosario.

Mabel Alicia Crego
Fuente: http://www.barriada.com.ar/

viernes, 24 de febrero de 2012

27 DE DE FEBRERO: BICENTENARIO DE LA CREACIÓN Y PRIMERA JURA DE LA BANDERA NACIONAL

El 27 de Febrero de 1812, Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano mandó confeccionar la Bandera que izaría en las baterías del río Paraná, con la intención de poner sobreaviso al mundo, que existía una nueva nación.
La mandó a hacer con los mismos colores de la escarapela: Blanco y celeste.
La enseña fue confeccionada por Doña María Catalina Echevarría de Vidal y a las seis y media de la tarde del 27 de febrero de 1812 en la ciudad de Rosario, fue enarbolada por primera vez.

Y en esos colores, que Belgrano dejara a la posteridad, representaría no solo la existencia política de una nueva Nación, sino el conjunto de VALORES que representarían a esa Nación, valores que sostuvo aun a costa de su salud y de su vida.

LIBERTAD: Decía Manuel Belgrano "Debemos hacer querer a la libertad, para eso hay que hacerla conocer...no es por la fuerza que los pueblos se liberan..., porque ésta nunca deja de ser pesada, aun siendo amiga " y para eso había que EDUCAR, por eso donó sus premios para la construcción de escuelas, estableciendo un reglamento para las mismas, en donde el maestro debería ocupar el sitial de honor junto al Alcalde de cada pueblo y establecía “obligar a los pudientes a que hayan satisfacer cuatro reales al maestro por cada uno de sus hijos, hasta que se dotasen bien los fondos públicos"

IGUALDAD ANTE LA LEY: "que no se oiga ya que los Ricos devoran a los pobres y que la justicia solo es para aquellos."

JUSTICIA: “Los hombres son buenos y malos : atender a aquellos y castigar a estos debe ser nuestro objeto, ejecutándolo de modo visible para que no se nos acuse de parcialidad”

SACRIFICIO POR LA PATRIA: “ofrezco la mitad del sueldo que me corresponde, siéndome sensible a no poder hacer demostración mayor, pues mis facultades son ningunas y mi subsistencia pende de aquél, pero en todo evento sabré también reducirme a la ración de soldado si es necesario, para salvar la justa causa..."

HUMILDAD Y HONESTIDAD: “Ni la virtud ni el talento tienen precio, ni se pueden compensar con dinero, sin degradarlos. Nada hay mas despreciable para el hombre de bien...que merece la confianza de sus conciudadanos en el manejo de los fondos públicos, que el dinero o las riquezas ya que estas son un escollo para la virtud. Si el hombre no sabe despreciarlas y se le adjudican en premio, son capaces de excitar su avaricia y la de los demás, dejando de lado el bienestar público"

La Bandera Nacional, es mucho más que un símbolo ceremonial o protocolar; reúne en sus colores ideales y valores que deben representarnos y distinguirnos.

lunes, 24 de octubre de 2011

HISTORIAS DE RIELES EN LA CIUDAD: EL TRENCITO DE VERSAILLES

Desde el año 1911 funcionó en Versailles un tren que le dio origen al barrio y marco su identidad.
Se trataba del "trencito" como le decían los vecinos y fue el punto de reunión y encuentro de toda la comunidad. En 1943 por el entubamiento del arroyo Maldonado hubo un peligro de que el ramal cerrara, pero finalmente pudo evitarse. Con la construcción de la Av. Juan B. Justo, esto ya no fue posible y el trencito fue clausurado definitivamente el 5 de Octubre de 1952. Doce años más tarde, se tiró abajo el último vestigio en pie que quedaba del trencito: la estación. Versailles.
Antiguamente transitaba un ramal del ferrocarril Pacifico, (hoy de nombre general San Martín); dicho ramal unía la actual estación de Sáenz Peña en la provincia de Buenos Aires y terminaba en la estación Villa Luro del Ferrocarril Oeste (actual Sarmiento) a metros del otro Trencito llamado de Versailles que pertenecía al ferrocarril Oeste. Y hacia de puente o conexión entre ambos ferrocarriles. Estos ramales y los talleres del ferrocarril Oeste fueron muy importantes para el nacimiento y progreso de los barrios de Villa Luro, Liniers, Versailles y Villa Real, todos limítrofes entre sí, al oeste de la ciudad de Buenos Aires. En la época ambos ramales se crearon para realizar la venta de terrenos.

El Trencito partía desde la calle Manuel Porcel de Peralta y Arregui. Tenía un ramal de 2.583 metros de longitud, con dos paradas intermedias. La duración del viaje era de 5 minutos, a un costo de 5 centavos y con una frecuecia de 14 a 20 minutos. En el año 1972 se realizó una especie de rotonda que esconde aún el túnel peatonal, donde se cruzaba por debajo de dicha estación.
Se están haciendo gestiones desde hace varios años para destapar el túnel, restaurarlo y trasformarlo en un paseo cultural. La idea tambien es traer dos vagones de ferrocarril de madera, que aún existen y están sin uso, para recrear la vieja estación.

La calle Manuel Porcel de Peralta entre Arregui y Lazcano era el punto exacto donde se encontraba la estación. Y su recorrido regresaba a la estación de Villa Luro comenzando por la calle Peralta.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

EL PRIMER ÁRBOL DE NAVIDAD EN BUENOS AIRES

Un 24 de diciembre de 1828, el Barrio del Alto se iluminó con un suave resplandor que asombró al vecindario. La gente se fue acercando en grupos a la casa de Miguel Hines, desde cuya sala con los ventanales abiertos un abedul tachonado de pequeñas candelas irradiaba las sorprendentes luces. De las ramas del abedul pendían muñecas, trompos, soldaditos y cornetas. A sus pies abundaban los caramelos, turrones y chocolates. Fue el “primer árbol de Navidad de Buenos Aires”, nos cuenta Pastor Obligado en sus Tradiciones Argentinas.
Miguel Hines, ­que había nacido en Dublín en 1789 como fruto de un amor clandestino­, recibió el apellido de su madre adoptiva, pero todo hace suponer que, en realidad, era hijo ilegítimo del disoluto príncipe Jorge de Inglaterra, quien en 1820 llegó al trono con el nombre de Jorge IV.
Sin embargo, Miguel no quiso ­o no pudo­ hacer valer su parentesco y estando en Londres en 1806 presenció entusiasmado el paseo triunfal dado al tesoro saqueado a nuestro Virreinato, por lo que sin pensarlo mucho se enroló en la siguiente expedición que comandaría el general Whitelocke.
Vestido de rojo y empuñando el largo fusil con bayoneta triangular, desembarcó resuelto en estas costas. Pero sus hazañas militares no llegaron muy lejos porque en los primeros combates un balazo criollo lo derribó en la calle de la Piedad (hoy Bartolomé Mitre). El comerciante Jorge Terrada lo recogió y amparó en su casa. Una vez curado, el príncipe Miguel Hines ya nunca se alejó del Río de la Plata. Convertido en comerciante maderero, deambuló de una costa a otra, pues tenía casa en Buenos Aires y en Colonia del Sacramento, donde se casó con María González, quien le dio cinco hijas.
En esa misma ciudad, años más tarde, murió asesinado por razones políticas, dejándo además de su descendencia la tradición del Arbol de Navidad, que por ese tiempo aún no había arraigado ni en Francia ni en España pero sí en Inglaterra, a donde había sido llevada en 1761 por una princesa alemana.

viernes, 12 de noviembre de 2010

20 DE NOVIEMBRE: DÍA DE LA SOBERANÍA NACIONAL

En 1845 la Confederación Argentina, gobernada por Juan Manuel de Rosas, sufrió un bloqueo militar por las dos principales potencias de la época: Gran Bretaña y Francia. Contaban con el apoyo explícito del bando unitario emigrado a Montevideo.

La flota enemigo fondeó dos millas más abajo y durante dos días ambas fuerzas hicieron reconocimientos e intercambiaron algunos disparos de cañón. A las ocho y media de la mañana del 20 de noviembre de 1845 avanzaron sobre las baterías de Obligado once buques enemigos con noventa y nueve cañones de grueso calibre, de los cuales treinta y cinco eran Paixhans, de bala con espoleta y explosivos, acreditados por los estragos que habían hecho en los bombardeos de Méjico. Media hora después rompieron sus fuegos. La banda del batallón Patricios hizo oír el himno nacional.

El Coronel Lucio N. Mansilla que por órdenes de Rosas ha fortificado la Vuelta de Obligado , de pie sobre el merlón de la batería Restaurador Rosas invitó a los soldados a dar el tradicional grito de ¡viva la patria! Y a su voz arrogante y entusiasta, el cañón de la patria lo ilumina con sus primeros fogonazos. Otra media hora después y el combate se generaliza, entrando todos los buques en acción. Los pechos de los soldados argentinos sienten por primera vez la lluvia de bala y metralla, pero sin embargo las baterías de tierra ponen fuera de combate dos bergantines ingleses.
Fue una honrosa derrota de las Fuerzas de la Confederación Argentina, pero no fue el fin de la Guerra. La victoria de las Fuerzas Navales Franco-Inglesas fue un gran problema, porque forzaron el paso del Río Paraná y dominaron todo el río, para proteger sus buques mercantes, pero NO podían avanzar tierra adentro fuera de las costas, comerciando con sus cien buques cargados de mercaderías en los principales puertos de la Mesopotamia, el Paraguay y el Uruguay. Pero el sentimiento de toda la Nación Argentina se oponía a ello.
Soberanía Nacional que defiende el Brigadier Juan Manuel de Rosas, por la ambición desmedida de los Gobiernos de Gran Bretaña, de Francia y del Imperio de Brasil. Oportunidad donde se deshace: el proyecto de independizar la Mesopotamia (gestionado por los interventores extranjeros en el tratado de Alcarás, entre Urquiza y Jefes unitarios.
Poco después, el 13 de julio de 1846, Sir Samuel Tomás Hood, con plenos poderes de los gobiernos de Inglaterra y Francia, presenta humildemente ante Rosas "el más honorable retiro posible de la intervención naval conjunta". Que el Restaurador de las Leyes lo haría pagar en un bien ganado "precio de laureles". Donde finaliza la posibilidad de Intervenir al Paraguay, y que el Uruguay pase a ser una colonia francesa.
El fin de la Guerra del Río Paraná se logró luego de la derrota de los invasores el 4 de Junio de 1846 en el combate en "El Quebracho", lo que llevaría al cese de las hostilidades por parte de Gran Bretaña y luego Francia y el posterior reinicio de las relaciones comerciales y amistosas con la Confederación Argentina , y con el Brigadier General Juan Manuel de Rosas, defensor de la Soberanía Nacional.